Frente a las críticas antiparlamentarias, virulentas, de entreguerras, y al desencanto con respecto a las instituciones republicanas. Kelsen ofrece una definición de la democracia que enfrenta las oposiciones clásicas de esta forma de gobierno.
A las objeciones que deslegitiman el juego democrático, so pretexto de que es incapaz de producir una decisión correcta, Kelsen opone su relativismo, que pone los conflictos y su resolución pacífica en el corazón de la vida de las instituciones. Sus reflexiones sobre el fenómeno democrático hacen eco a su positivismo jurídico, y ambos diseñan una doctrina coherente profundamente marcada por el rechazo a la trascendencia y la renuncia a la regla justa.
Suscitada por las conmociones políticas que surgen después de 1918, la cuestión de la estabilidad de las instituciones democráticas no se impone solamente a Kelsen, sino igualmente a otros juristas, como Hermann Heller y Carl Schmitt. La diversidad de respuestas ofrecidas a esa cuestión, testimonio de orientaciones doctrinarias divergentes la liberal, la socialdemócrata, la estatista e incluso la autoritaria, subraya, paradójicamente, el abanico de cuestionamiento que todas ellas tienen en común, relativo a la perennidad del Estado y a los modos de integración de la pluralidad.
Frente a estos integrantes candentes, la contribución científica de Kelsen reside en la teorización del compromiso como mecanismo de resolución de los conflictos, propio de la democracia parlamentaria.
PRIMERA PARTE
LA REGLA SIN LA TRASCENDENCIA
1. La impronta del positivismo jurídico
2. Los fundamentos relativistas de la democracia
Democracia y religión
Democracia y economía
SEGUNDA PARTE
LOS INSTRUMENTOS DE LA LIBERTAD POLÍTICA
1. Las instituciones de la deliberación
La regla de la mayoría
Los partidos políticos
La arena parlamentaria
El compromiso: un ideal relacional entre mayoría y minoría
La renovación del mandato imperativo
2. La jurisdicción constitucional
TERCERA PARTE
CONTROVERSIA SOBRE LA RELACIÓN ENTRE ESTADO Y DERECHO
1. El orden jurídico como fuente última de cohesión
2. Teología y teoría del Estado: los fundamentos de una analogía